Visita Ministros de Agricultura de la CELAC

El pasado día 6 de Noviembre del 2015, la Finca Orgánica San Luis, contó con la presencia de los representantes de los Ministerios de Agricultura de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) con el fin de conocer la experiencia de la agricultura familiar en nuestro país.

En el siguiente enlace se resume la actividad que fue elogiada por los representantes así como por las autoridades del Ministerio de Agricultura de Costa Rica:

http://www.agora.co.cr/fao-y-ministro-de-agricultura-felicitan-finca-organica-griega

 

FINCA INTEGRAL ORGANICA SAN LUIS

Somos una empresa familiar dedicada a la protección ambiental mediante el aprovechamiento del turismo rural, producción orgánica, entretenimiento y educación.

Es también nuestro deseo, trascender esta experiencia a otras personas, sean agricultores orgánicos o no, quienes anhelen la rica vivencia de la agricultura orgánica: amigable con su salud y el ambiente. Por esta razon, nos hemos convertido en una finca de aprendizaje y estudio.

Ofrecemos distintos productos orgánicos y servicios que pueden ser consultados en esta página. Adicionalmente de consejos para vivir saludablemente.

Pregúntenos sobre nuestros programas de VOLUNTARIADO y ENSEÑANZA al teléfono (506) 2494-4523

Cabaña de montaña

Tenemos a disposición una acogedora cabaña de montaña ubicada en una exclusiva y privada zona de la Finca. Usted tendrá la oportunidad de practicar la agricultura orgánica por su cuenta y cultivar su propio huerto como parte de una experiencia única. Ofrecemos además cursos de capacitación sobre métodos de producción orgánica. Consulte sobre esta opción.

La ponemos a su disposición para alquiler mensual o por noche.

Reserve ya y aproveche esta gran experiencia. Para más información y reservaciones llamar al tel (506) 8315-7547. También puede observar algunas fotos en nuestra sección de fotografías y en nuestra página de Facebook !!!

Finca Organica San Luis

Para qué orgánico? Parte II

Por Rodrigo Crespo de www.comiendopuravida.com 

Es posible establecer en muchos casos que lo que me beneficia o perjudica como humano, generalmente beneficia o perjudica al medio ambiente. Consecuentemente, estos residuos de plaguicidas no sólo intoxican a los humanos, sino que a la flora y fauna que vive en la tierra. Son estos microorganismos la base de la agricultura orgánica. La descomposición del suelo y de la materia orgánica para que pueda ser utilizada como alimento por las plantas depende, en gran parte, de la micro vida que tengan los suelos. Al no haber microorganismos, a la planta se le dificulta abastecerse de muchos nutrientes provenientes de la descomposición de la tierra. Esta es una de las razones por la que los nutrientes encontrados en los productos “comerciales” son más escasos que los encontrados en productos orgánicos. Un suelo orgánico debe de tener muchos seres vivientes como lombrices y microorganismos; la naturaleza por si sola va a balancear los nutrientes que tenga cada planta comestible. Pueden suceder desbalances de nutrientes al aplicar fórmulas de fertilizantes con grandes cantidades de fósforo, potasio u otros elementos.

Una buena noticia es que están apareciendo cantidades cada vez mayores de productos orgánicos tanto en el mercado local, como para ofrecer al mercado internacional. Costa Rica tiene una imagen en el mundo de país “amigable del ambiente” y esta imagen está favoreciendo la venta de frutas y vegetales orgánicos a otros países. La agricultura orgánica tiene un gran potencial en este país. Además, el clima nos permite producir prácticamente todo el año y estamos situados en el centro de América, con dos océanos para facilidad de transporte. Se ha desarrollado una tecnología que está sustentando las siembras orgánicas con mucho éxito, apoyada de programas de educación (en “Otros Recursos” se ofrece una lista de algunos centros de información, capacitación y producción).

 Es importante cuidarnos de incoherencias. Por un lado somos reconocidos mundialmente por los conservacionistas ambientales de todo el mundo; por otro lado, somos o hemos sido líderes en la deforestación del bosque primario y  tenemos grandes áreas de pastos en zonas de vocación forestal. Así, Costa Rica cuenta con un 45.2% del área total del territorio en pastizales, dando como resultado altos niveles de erosión del suelo fértil. Otra incoherencia se relaciona con  el liderato en agricultura orgánica que Costa Rica tiene que puede ser incoherente con las altas importaciones de agroquímicos.

Los pasos para lograr establecer una agricultura “orgánica-sostenible” se están empezando a realizar. Producir frutas y vegetales sin residuos tóxicos, que se favorezca la biodiversidad controlando monocultivos extensos, que se conserve el suelo evitando la erosión y que se mejore la calidad de vida de los agricultores. Favorece a esta visión el decreto de ley que apoya a la agricultura orgánica en Costa Rica (23). En el mismo decreto describe el espíritu que la inspira:

“ Que es necesario desarrollar formas de producción agropecuaria armónicas con el ambiente que conserven los recursos naturales a largo plazo, contribuyan a preservar la biodiversidad y que no utilicen o generen agentes contaminantes del ambiente, lo cual contribuye al desarrollo sostenible que busca el país.”

“Que la agricultura orgánica es de suma importancia para el país en relación con la salud de la población. La conservación del ambiente, la generación de fuentes de empleo y el mejoramiento de la calidad de vida del hombre.”

“Que en nuestro país hay un aumento significativo en la producción orgánica en respuesta a una creciente demanda nacional e internacional de productos orgánicos, que amerita ser tutelada.”

“Que los convenios internacionales exigen sistemas de certificación que garanticen la calidad de los productos orgánicos.”

Para qué orgánico? Parte I

Por Rodrigo Crespo (www.comiendopuravida.com)

 Si además de disminuir la carne y los granos, desarrollamos la agricultura orgánica, muchos de los suelos desvitalizados, llenarían de nuevo de micro vida capaz de producir sistemas de producción agrícolas sostenibles a largo plazo que no dependan de una industria de químicos.

 Estos agroquímicos se empezaron a utilizar en gran escala desde la Segunda Guerra Mundial, pues parte de la infraestructura industrial para la guerra, se dedicó a “exterminar insectos” y a procesar los alimentos. En realidad llevamos un poco más de 50 años de haber entrado masivamente en la “era de los químicos” y esto me parece poco en la historia genética de nosotros los humanos. Sin embargo se están presentando algunos efectos negativos en la salud nuestra y del medio ambiente a raíz de tantos químicos.

 Así fue como en los años 50s, por los pesticidas y fertilizantes artificiales que se utilizaron, los rendimientos en las cosechas fueron record en la historia y nació una nueva súper-industria. De esta manera, Estados Unidos aplicó en 1990, 20 billones de galones de fertilizantes y 2 billones de galones de pesticidas a nuestra comida.

 Años más tarde el suelo se desgastó, los insectos mutaron y los humanos se molestaron.  De esta manera, desde los años 70s se viene poco a poco tomando conciencia de estos resultados negativos. Por una parte los finqueros que se ven afectados económicamente al disminuir su rentabilidad y aumentar sus enfermedades por estar en contacto directo con los químicos. Igualmente, los consumidores se están encontrando estos químicos en los platos de comida y enfermándose lentamente.

 Como ejemplo, David Steinman, en su libro Diet for a Poisoned Planet, menciona que a principios del siglo XIX las muertes por cáncer en Europa correspondían al 1% de todas las muertes. Luego, 100 años después, a principios del siglo XX, se incrementó a un 3% de todas las muertes en Europa y América. Hoy día, en América, el cáncer mata a uno de cada cuatro hombres y a una de cada cinco mujeres. Estas muertes por cáncer las relaciona, en gran parte, a residuos químicos.

 Además, al cocinar hay un peligro en alimentos no orgánicos: algunos residuos tóxicos potencializan sus toxinas. El Dr. Cousens detalla estudios en que “… los tomates cocinados que habían sido tratados con fungicida tienen de 10 a 90 veces más ETU, que es un mutante cancerígeno, que el mismo tomate de la misma huerta crudo.”  Se concluye que algunos pesticidas, al recalentarse mutan en formas más nocivas.

 El Instituto Hipócrates ha recopilado información muy interesante de la historia de los pesticidas y determina que antes de 1946, cuando apareció el pesticida sintético DDT, los finqueros Norte Americanos perdían una tercera parte (1/3) de su cosecha por plagas, malas hierbas y enfermedades. Hoy día con gastos en pesticidas que exceden los $4 billones de dólares anuales, los mismos finqueros pierden el mismo tercio (1/3) de sus cosechas. Están apareciendo super insectos; mientras que en 1948 sólo había 14 especies de insectos resistentes a plaguicidas, en 1989 aumentó a 504 especies.

 En Costa Rica seguimos importando gran cantidad de plaguicidas. Mientras que en 1991 se importaron 6,438.500, en 1998 se importaron 25,939.400 de kilogramos y litros de plaguicidas, o sea un 300% más. Se reportaron oficialmente 193 casos de intoxicaciones con plaguicidas en 1987, cifra que va aumentando y en 1999 se reportaron 633 casos de estas intoxicaciones.

 En el caso de Costa Rica, hay muy poca información de los residuos tóxicos en frutas y vegetales. El periódico La Nación del 25 de agosto del 2001 ofrece declaraciones del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas. Abre este estudio con la siguiente declaración: “Aparte de que Costa Rica está considerada entre los países caracterizados por un consumo irracional de plaguicidas, los recientes casos de mal uso de esos productos y la imposibilidad de registrar las intoxicaciones leves alertaron de nuevo sobre el peligro en ese campo.” Concluye este artículo que en este país no se cuenta con recursos técnicos ni económicos para determinar los niveles de tolerancia de residuos. Que en los casos en que se realiza la medida del residuo, esta es inadecuada.

 Informes tan claros como el de este estudio, no hacen más que confirmar la importancia de cambiar a lo natural, orgánico y con el mínimo de procesos. Se hace evidente también, la importancia de conocer los niveles tóxicos de los productos “comerciales”. Hay frutas y vegetales que se les aplican pesticidas durante su cultivo, sin embargo los residuos que manifiestan sus partes comestibles son mínimos. Contrariamente, otros cultivos fijan en sus partes consumibles, grandes cantidades de residuos de pesticidas de las muchas fórmulas químicas que se les aplica. Igualmente se fijan diferentes niveles de residuos en las diferentes carnes y productos lácteos de los animales.

 Por lo tanto, al consumir producto “comercial” es de gran ayuda saber que hay diferentes grados de peligrosidad de acuerdo al contenido de residuos de pesticidas. Costa Rica está en el proceso de informar al consumidor de estos márgenes de residuos. Mientras esto se realiza, y como guía general, se pueden utilizar estudios de otros países.

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